Los donativos recaudados en la 2ª Edición de la Carrera Benéfica "Los Calderones" han sido entregados al Vall d’Hebron
Institut de Recerca para la investigación del cáncer infantil.
Lea la noticia en la web oficial del Vall d’Hebron Institut de Recerca y en el diario "La Crónica de Leon"
LAS TECNICAS DE EDUCACIÓN EN CACHORROS SIEMPRE DEBEN IR ORIENTADAS Y DIRIGIDAS POR UN PROFESIONAL DADA SU EXTREMA IMPORTANCIA
Un nuevo miembro en la familia
En ADCAN entendemos que el cachorro recién llegado a casa sufre una experiencia traumática y estresante, ya que a sido retirado del calor y olor de su madre y hermanos de camada. Todo lo que le rodea a partir de ahora es nuevo. Es necesario que se adapte a la forma de vida de su nueva familia, para poderle integrar en la sociedad humana.
Nuestra responsabilidad con el perro comienza desde ya, y es nuestro trabajo y responsabilidad como propietarios la de conseguir un perro adulto sano y equilibrado tanto físicamente como psicológicamente.
En ADCAN te ayudamos a conseguir estas necesidades implicando y asesorando a los propietarios del animal para saber comprender sus conductas y reacciones. Tras un breve periodo de adaptación del cachorro a su nueva vivienda y a su nueva familia humana, en el que el cachorro haya desarrollado un mínimo vínculo afectivo y de confianza con sus propietarios, nuestro pequeño amigo ya esta preparado para sus primeras prácticas en educación y socialización... ¡¡uuf, cuantas cosas por aprender!!
En ADCAN basamos el trabajo y la socialización del cachorro en métodos positivos, recompensas, premios, caricias y juego, mucho juego, pero, sobre todo, sin presionar al cachorro, eliminando cualquier asociación negativa con el trabajo y los diferentes estímulos que estemos presentándole.
¿Qué podemos hacer por nuestro pequeño amigo?
Nosotros, como responsables de un animal, debemos orientarle hacia esas buenas conductas necesarias a la hora de integrarle en nuestra sociedad. Éstas son:
Veámoslas una por una:
Socialización
La socialización de los cachorros es sumamente importante, de ello depende en gran parte ahorrarnos problemas de comportamiento y de convivencia con nuestro perro, no podemos pretender dejar al cachorrito en la perrera del jardín media vida y el día que le saquemos a la calle o le dejemos entrar en casa, que se comporte conforme a nuestras exigencias y costumbres humanas, porque él se comportara de forma totalmente natural, y actuará como lo que es, un perro.
La socialización son los pilares básicos y sólidos donde se apoyarán una parte importante de sus conductas y reacciones. Acostumbrar al cachorro y presentarle la mayor parte posible de diferentes estímulos y situaciones, es una garantía de futuro, es un trabajo largo y lento, pero insustituible, dado que tenemos un tiempo limitado para poder hacer las cosas bien.
Debemos socializar al cachorro con todos los estímulos posibles: con otros perros, personas diferentes, niños, animales, coches, etc... pero siempre sabiendo lo que hacemos, por que podríamos crearle una fobia al estimulo, con lo que tendríamos un serio problema, contar con un buen profesional en la educación de los cachorros es esencial.
Inhibición del mordisco
La inhibición del mordisco comienza en la camada, la madre reacciona cuando sus pequeños dientes la hacen daño, sus hermanos también reaccionan cuando jugando les lesiona. Los cachorros aprenden de forma natural que morder y apretar hace daño y trae consecuencias.
Cuando al cachorro le están saliendo los dientes necesita morderlo todo, su cerebro es sensible a los diferentes estimulos que percibe a través de su boca, sus encías también necesitan aliviar esa tensión acumulada. Pero esto no significa que no pueda ejercer un control en la intensidad de su mordida, porque en el calor de la camada ya lo aprendió de su madre y sus hermanos.
Pero en el caso de cachorros que no hayan tenido la oportunidad de interactuar con su madre y hermanos, bien, por haber retirado al cachorro antes de tiempo de la madre, pérdida de la madre, por haber sido criado artificialmente, etc... Esta falta del primer aprendizaje natural provoca que se puedan ver afectados por problemas como la falta de habilidades sociales, hiperactividad, agresividad, timidez, etc..
De cara al perro adulto, es de vital importancia enseñar al cachorrito a tener una boca blanda, comunicarle que nuestras manos son sensibles a sus dientes, que nos hace daño y no debe apretarnos, y que para eso están sus juguetes (los permitidos por su puesto). Esto nos asegura en parte, poder jugar con un perro adulto de forma segura. Por supuesto con más motivo en perros o razas con mandíbulas potentes y fuertes.
Higiene en casa
Adquirir buenos hábitos higiénicos en casa, es cuestión de tener un poco de paciencia con el cachorro. Llevar una serie de pautas de conducta y saber comunicarle dónde puede y dónde no puede hacer sus necesidades. Para nada sirve el mito del periódico enrollado y mucho menos rebozarle el hocico al cachorro en sus propias heces. Esto es algo que además de antihigiénico, es violento y rompe el vínculo del cachorro con su "profesor".
Morder sólo sus juguetes
Crear unas buenas costumbres y asociaciones de comportamientos en casa también es nuestra obligación como propietarios responsables del animal. Hacer saber al cachorro qué le esta permitido morder y con qué jugar, y con qué no, forma parte de los buenos hábitos de comportamiento (al menos para nosotros los humanos).
Pero también saber jugar con nuestro cachorro es imprescindible y vital, tanto como para el cachorro, como para el perro adulto (salvo que por la edad avanzada o problemas físicos lo recomiende nuestro veterinario). Aprender a interactuar en el juego con un perro no sólo consiste en tirar una pelota al perro y que corra a recogerla.
Cada perro tiene su carácter, personalidad, preferencias y gustos y cada uno tiene su forma preferida de jugar. Hay perros que les gusta morder, pelear y disputar un mordedor, hay perros más tímidos o territoriales que no les gusta la invasión de su área crítica y les gusta jugar manteniendo una distancia. Otros prefieren correr detras de una presa (pelota), pastorear, o simplemente correr y amagarnos, etc... Sea cual sea la forma de jugar que prefiera nuestro perro, jugar es vital y muy importante.
Jugar es una oportunidad extraordinaria para interactuar con el perro y afianzar y estrechar el vinculo afectivo con el animal, es una forma magnífica de que gaste la energía física acumulada, evitando que concentre esa energía sobre nuestros apreciados muebles u otros objetos. Además nosotros mismos nos veremos beneficiados por el juego.
Por eso desde ADCAN fomentamos el juego, mucho juego, por el bien de nuestros perros y por nosotros mismos.
La pre-educación
La pre-educación es otra de las facetas importantes en la preparación del cachorro para la adaptación a la vida en la sociedad humana, tener un mínimo de control y manejo de nuestro perro, puede evitarnos problemas y facilitarnos la convivencia con el, además al hacerle trabajar le daremos unas pautas de comportamiento y estaremos ayudándole a desarrollar su parte cognitiva y su equilibrio emocional.
La pre-educación del cachorro, simplemente la basaremos en dar a conocer al cachorro las ordenes básicas de obediencia, sin exigirle, sin presión ni asociaciones negativas con el trabajo, si no todo lo contrario, asociar el trabajo con algo divertido, juego, caricias, premios, que el cachorro disfrute y este deseando trabajar y agradarnos.
Estas buenas conductas se complementan con los ejercicios de Obediencia civil básica:
Estas son unas bases necesarias, mínimas y más importantes en la educación de un cachorro destinado a ser integrado en nuestra sociedad para así conseguir disfrutar de nuestro perro, tanto de cachorro, como en su fase adulta.
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